A estas alturas a
todo el mundo con un dedo de frente le queda claro que lo del barco
coreano con la chatarra es significativo no por la chatarra, sino
porque el barco es norcoreano, y ya se sabe las que se gastan esos
oligofrénicos.
Si bien el gobierno de
Cuba llevó a cabo esta “operación” con toda la torpeza posible,
es su derecho reparar una escopeta de perdigones, si así lo desea.
Los EEUU y todos los poderosos de este mundo transportan armas,
bombas y ejércitos por todo el planeta, invaden, hacen y deshacen, y
nadie se mete con ellos.
Pero estos senadores
¿cubano?-americanos, comenzando por los viejos tradicionales y
terminando con Marco Rubio, son de lo más oportunista y extremista
que hay en la política americana. Y, consecuentemente con su baba
habitual, ya este último anda pidiendo que se suspendan viajes y
remesas. Es todo lo que se le ocurre al pobre.
La verdad es que en este
chapoteo cubano no hay ni buenos ni malos, sólo tontos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario