martes, 10 de enero de 2012

Mariachi para mi vieja

Pues estos días, parodiando a Silvio, me siento cansado, sin para voz. Y es que murió mi vieja, a las seis de la tarde del dia de Reyes..

Yo (todos) lo esperábamos, pero no es menos doloroso por ello. Los últimos tres años fueron terribles para ella, cercada por el Mal de Parkinson, enfermedad que la fue desconectando poco a poco: le quitó la movilidad, el control sobre su cuerpo, le escamoteó el habla y finalmente le ganó la guerra, a ella, que nunca perdió una batalla.

Y finalmente, el cliché adquiere pleno sentido: descansó. Y con ella toda la familia, que si bien estamos tristes, nos sentimos aliviados y la vez satisfechos porque cada cual hizo lo que tenía que hacer. Nunca le faltó nada, mi padre y mis hermanos la cuidaron y todo el tiempo tuvo enfermeras que ya casi eran de la familia y, a pesar de estar inmóvil y desvalida, vivió y murió con toda la dignidad que merecía.

No puedo decir que voy a extrañar las llamadas por teléfono, mi monólogo y el terrible silencio del otro lado de la línea. Me quedo mejor con la última vez que me dijo algo, durante mi última visita a Cuba. La casa estaba llena de gente, como en los buenos tiempos y mi hijo, que a la sazón tenía 1 año y 9 meses, correteaba de un lado a otro. De vez en vez hacía una pausa, colocaba su mano en la rodilla de la vieja y, mientras todos conteníamos el aliento, le decía “Mamá”, y salía a correr de nuevo. Y mi madre, inmóvil en su sillón, lo seguía a todas partes con la mirada encendida, con esos bellísimos ojos azules, y esbozaba una sonrisa. En algun momento me agaché frente ella, le tomé las manos y le pregunté “¿Cómo te sientes?”. “Arrebatada”, me dijo en un quedo susurro.

Pronto estaré por allá y la visitaré en la bóveda familiar, y voy a romper un poco la paz de los difuntos porque, ademas de claveles, pienso llevarle su música de mariachis, a Jorge Negrete y Pedro Infante. Llevaré ademas a mis hijos y, por supuesto, el beso que me faltó darle.

13 comentarios:

  1. Cariño, lo siento muchísimo. Fuerza y luz para ti y los tuyos y un abrazo enorme.

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  2. Lo siento mucho brother. No hay palabras para momentos como este, solo fuerza y el alma limpia de haber hecho todo lo que se podia. Fuerza y un enorme abrazo

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  3. que te vaya el pesame de otro bloguero,yo tampoco pude enterrar a mi madre

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  4. Un beso, querido. Este es un post muy triste

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  5. Lo siento mucho. Un beso, amigo, y un abrazo bien fuerte.

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  6. No puedo decir nada que no sepas ya, que lo siento en el alma, de verdad, eres un amigo aunque no te ponga rostro y el dolor de los amigos duele.

    Que lleve mucha paz tu madre, mucha fuerza para ti y la familia. Un abrazo.

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  7. Habanero, brother...no tengo mcuho que decirte, cuando estas cosas pasan las palabras carecen de sentido. Un abrazo!

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  8. Un abrazo. He visto en los ojos que describes la mirada de mi abuela, nadie se parece a nadie, pero la distancia nos asimila a todos.
    Belkys Pulido

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  9. Que decir ante la perdida?
    Mis condolencias
    Fernando (otro H en NY)

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  10. Yo también perdí a mi padre en 2007. También debido al Parkinson que lo debilitó y lo sumió en una especie de limbo cognitivo donde no sabías si estaba al tanto de lo que sucedía o se había perdido en su mundo con los ojos cerrados. Mi vieja lo cuidó como a un niño, lo levantaba de la cama, del sillón y de la mesa del comedor, lo sacaba de paseo, lo bañaba... A veces él despertaba y emitía una frase al hilo con el entorno: ¡Vaya, allí estaba el hombre! No sé si me reconoció en su lecho de muerte, quiero pensar que sí. Mis sentimientos son probablemente idénticos a los tuyos (al menos tu post los refleja como ninguno); me habría gustado escribir algo así pero mi padre era muy suyo, tenía un carácter duro que, desgraciadamente, heredé. Muchas gracias por tus palabras y saludos desde España.

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  11. Mi hermana estuvo un mes con la vieja y se quedo con la impresion de que la vieja nunca supo que ella estaba alli.

    Y esos flashazos de conciencia lo llenaban a uno de esperanza. Hace apenas un mes la vieja abrio los ojos y con voz clara le pregunto a mi padre que que estaba cocinando.

    La verdad, por una cuestion de piedad, yo espero que no haya tenido conciencia de su estado, al menos en los ultimos meses.

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  12. De nuevo, gracias a todos y seguimos por aqui...

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